27 sept. 2012

Los EXCESOS del RECESO.



BARROCO, EL POR QUÉ DE LA TENDENCIA.
"Soy pobre, pero el amor es algo que aún puedo permitirme"





Es una de las tendencias del otoño-invierno. Las pasarelas se han  puesto a reventar de bordados, brocados, terciopelo y detalles dorados, que más tarde las aplicadas marcas de low cost han reinterpretado en prendas al alcance de todos los bolsillos. Una bomba tumultuosa, recargada, ornamentada. Y yo la primera que caigo obnubilada.


Reconozco que puede resultar cargante, que es mejor lucirlo con moderación, y por supuesto que no gusta a todo el mundo...Pero esa es otra cuestión.


El otro día estaba hojeando Marie Claire y di con un artículo que hizo que se encendiera mi bombillita. La cuestión es que todo esto tiene un por qué, UN TRASFONDO que indica por qué el barroco triunfa ahora, y no antes ni después…Y lo más fuerte de todo esto es que ya lo hemos vivido. Nuestra historia del arte tiene todas las respuestas.

Los historiadores sitúan el Movimiento Barroco en el siglo XVII, un Siglo de Oro en el que en las cortes europeas del sur impera  el lujo exagerado y la frivolidad. Recargados retablos, grandiosas iglesias y rica literatura que deseaban mostrar la grandeza de las altas clases. La otra cara de la moneda: el pueblo es cada vez más pobre, hay subidas de impuestos, corrupción y debilidad de gobernantes.

La sobreabundancia es la tapadera de la decadencia. Y ya se sabe que “dime de qué presumes, y te diré de qué careces”.

Biblioteca del Monasterio de Admont
Monasterio del Escorial, Madrid
Biblioteca de Monaterio Strahov, Praga





Todo esto suena a conocido, a demasiado conocido. El barroco nos hace olvidar, evadirnos, y puede que reconforte como un consuelo más destinado a parados, a funcionarios, a todos nosotros, pueblo llano. Pero sólo PUEDE.

Igual que aquellas mujeres que pintan sus labios de rojo más a menudo durante las crisis.
Igual que en los días tristes debemos lucir colores vibrantes.
E igual que la frase “soy pobre, pero el amor es algo que aun puedo permitirme” es un principio a la orden del día.




8 comentarios:

  1. ¡Qué interesante Bego! Me parece un gran post!!

    Yo no soy muy barroca pero los labios rojos y obligarme a no vestirme de negro y ponerme una bolsa en la cabeza en los días grises es algo que sí hago :) Es increíble, los seres humanos somos unos supervivientes!

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  2. Y por supuesto que te puedes permitir el amor por muy pobre que seas, eso te lo aseguro yo :)

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  3. Que razón tienes en lo que expones...como nos gusta disimular nuestras carencias...pero lo barroco no me gusta nada.... Pero admito cualquier muestra de arte

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  4. Hola Begoña! Me encanta este estilo! Espero conseguir un clutch de la colección de Anne Dello Russo!

    http://cravingforbarneys.com

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  5. qué buena reflexión sobre el arte y las tendencias de la moda, me ha gustado!

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  6. Hola!!, encontré tu blog por casualidad y me ha gustado mucho, te sigo desde ya :). Me ha encantado la entrada.

    Bisous

    La Biblioteca de la Morgue

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  7. Qué interesante, me encantan este tipo de cosas; que nos creemos que la moda en ropa, peinados y estilos, la decoración o la arquitectura son cosas independientes de lo demás pero la realidad es que está muy conectado a la situación ¡todo está conectado! Lo de los labios sí lo había oído (y también hay relación con el largo de falda que se lleva, pero no recuerdo exactamente...), pero lo del barroco, no.
    Me ha gustado mucho el post.
    Bsitoss

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