27 nov. 2012

EN- JOYONADA





Hace ya bastantes días una gran amiga y yo cumplimos con algo que semanas antes habíamos planeado con ilusión. Típico plan de chicas que reservas para hacer la una con la otra y con nadie más. 

Después de pasar por el Metropolitan, el British Museum, el Hermitage y el Kremlin, por fín había llegado el turno del Thyssen.  Cartier había reunido más de 420 espectaculares piezas de joyería  de su propia colección y de particulares diseñadas y fabricadas desde sus orígenes, 165 años atrás. 
Joyas especialmente creadas para casas reales europeas, grandes estrellas de Hollywood y para acaudalados personajes con inusuales gustos. Grace Kelly, Elisabeth Taylor, María Félix, Coco Chanel … NO PODÍAMOS PERDÉRNOSLO.




Una intensa oscuridad nos invadió desde la entrada de la primera sala hasta la última, a ratos rota por potentes focos que daban absoluto protagonismo a cada pieza, como si se trataran de pequeñas apariciones en una negra cueva.

La atracción nace, y como abeja te acercas al polen. Con la nariz pegada al cristal de la vitrina, observas muy de cerca. La atracción crece y crece al examinar los detalles, el brillo, la pureza de las piedras, sus tallas, el magnífico diseño. Abres la boca de asombro y de repente te conviertes en urraca, la belleza te ciega. Más allá del gusto por el lujo, aquí prima otra cosa, el arte.


La vitrina de las coronas y tiaras es abrumadora. Oro y diamantes que recuerdan a antiguas fotos de enlaces reales, pero entre todas nos fijamos  en dos piezas, que debido a su color, nos llaman la atención sobre el resto: una, plena de aguamarinas y otra, de citrinos. A mi amiga le conquistó  una banda rígida para lucir sobre la frente a modo años 20.

A continuación un sin fin de emblemáticos animales, objetos preciosos como espejitos, pitilleras, boquillas, anteojos, bolsos, relojes, bomboneras y diseños con inspiración egipcia, china e india… 








…Y entonces todo terminó, y salimos de esa somnolienta oscuridad queriendo y creyendo haber sido en otra vida refinadas damas, que enjoyadas y enfundadas en sus mejores galas acudían a recepciones, a espectáculos y a cenas en el corazón de Europa…




8 comentarios:

  1. qué pasada de exposición! el flamenco es ideal, gracias por compartir!!

    eintagmitpepa.blogspot.com

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  2. Me encanta!!!!!!!!!!!!!!! A veces creo que nací en una época equivocada, y encima pobre. Un besito y enhorabuena por poder disfrutar de esa exposición.

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  3. Que maravilla! Voy a ir a ver estas preciosidades en directo!! Me ha encantado el plan!!

    Yo quería una capa negra lisa y la encontré en el viaje, en Zara hay monas pero tenían como piedras y cosas y yo le quería poner el cuello e iba a quedar muy recargado! Si veo alguna mona te aviso :) besos!

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  4. Muy recomendable, claro que sí!!

    Besitos,

    Pau

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  5. Qué maravilla de exposición Bego!!.. ¡¡Ay, lo que nos pueden gustar las joyas !!
    Un beso enorme!!
    http://perfectodia.blogspot.com.es

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  6. Como me gustan las joyas....cada vez mas!
    Un beso

    Olga.

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  7. Yo también estuve el otro día y tengo pendiente una entrada sobre la expo de Cartier en mi blog. Será la edad, pero cada día me gustan más las joyas. Quien me lo habría dicho hace años!!!

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  8. Tiene pinta de ser una exposición realmente espectacular. Me has dado envidia!! ;))

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