Redoble de campanas

Llegaron con el lema “Haz el amor y no la guerra” de los
sesenta y se asentaron con el movimiento hippie. 
Saturday Night Fever sirvió para propulsar su popularidad en los
setenta, además de para ayudar a los The Bee Gees a vender millones de discos, después de quedarnos bizcos de tanto mirar cómo se movía Tony Manero sobre
ese suelo de luces multicolores.
También nos sedujeron durante finales de los noventa, y de
ello ha sido testigo mi armario y mis primeros estilismos de escapadas nocturnas
y los años de uni. Resquicios que he ido eliminando poco a poco, mientras el
pitillo se iba haciendo el rey.
Pero como una de las grandes tendencias tan queridas durante
años y luego olvidadas durante otros tantos, de nuevo vuelven a nuestras vidas LOS PANTALONES CAMPANA.

El street style,
las celebrities y las firmas de moda hace tiempo que dan su “conformidad” al FINAL DE SU DESTIERRO. El siguiente paso sería el de ganarle en popularidad comercial
al pitillo, algo que por ahora veo improbable, aunque no imposible a largo
plazo.
Por mi parte, yo recibido a los campana con los brazos
abiertos porque adoro los looks seventies a lo Ángeles de Charlie. Me parece una prenda muy fácil de
combinar para lucir en diferentes momentos del día, siento encaja mucho con mi
personalidad y con la ropa que ya tengo. Me baso en las siguiente CLAVES PARA LLEVARLOS:
1. Lucirlos con camisas blancas y vaporosas para dar un aire
lady.
2. Con camisas de cuadros para un look más campero.

3. Con jerseys y cardigans de punto gordo para un rollo casual.

4. Para las altas mejor si son de tiro alto, así se consigue un
look con más carisma y entalla las cinturas finas. Para las bajitas, mejor de tiro bajo.
5. Imprescindible el taconazo, fino o ancho, o plataformas para
estilizar la figura.
A continuación os dejo con la selección de MIS PREFERIDOS que podéis encontrar ahora en las tiendas:
Mango
Mango
Asos

Asos

15 Comments

  1. Difícil quitarme los pitillo…jeje soy de las fieles.
    Aunque me gustan los pantalones seventies, tal y como dices, son imprescindibles los tacones (o ser altísima, algo que creo que ya no va a ocurrir…) y me da perezón… Aunque sé que terminaré sucumbiendo.
    Feliz lunes! 🙂

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