16 abr. 2013

Flipando con SUGAR MAN


Se puede decir que mi pasado fin de semana mereció la pena sólo por este descubrimiento (y por el curso de adiestramiento de Gus que hemos empezado, cosa que ahora no viene al caso...).

Mi padre me propuso ir al ver Searching for Sugar Men, un documental del que habían llegado muy buenas cosas a mis oídos fruto del boca a boca y nada más, porque no había visto trailer anunciado.


Me gusta mucho la música. Adoro la clásica sobre todas las cosas, porque me transmite mucho, porque en casa la hemos escuchado desde pequeños. 

Adoro los 60 y 70. Me llegaron más tarde, gracias a un antiguo chico, en forma de regalos de cintas grabadas con dedicatorias a boli en el interior. Luego seguí con las emisoras de radio que dedicaban el cien por cien de sus horas a estos temas. Llenaron noches enteras delante de mis apuntes de la Uni. Memoricé melodías, letras, grupos...tanto y tanto.

Y qué decir de los 80. La banda sonora de nuestra infancia. Mucho canalla madrileño suelto.

Me gusta mucho la música, pero no la de ahora. No puedo con ella, lo siento. Quizás elija mal la emisora, no tenga amigos en onda que me descubran grandes temas, o simplemente me falte iniciativa de buscar novedades impactantes. ¡Seré paleta!
Algunos me odiaréis desde ahora cuando os diga que no puedo con Lady Gaga ni con Rihanna. Las veté en mi boda, si, lo reconozco!

Y aquí es cuando vuelto a este fin de semana...Por fin algo nuevo reactivó mi interés musical. Interés que pasó a ser obsesión, y la obsesión a pasión.    


En resumidas cuentas, el documental narra la búsqueda de un cantante de Detroit que no triunfó en Estados Unidos pero que fué un super ventas en Sudáfrica. Su canciones encabezaron los movimientos contra el apartheid de esos tiempos, casi convertidas en himnos de todo aquello.
Un rollo Bob Dylan. Letras poéticas, mucha guitarra y melodías de antro de Detroit.

Todo eso sin que él se enterara de nada...ni él, ni nadie en Estados Unidos. Sumado a ello nadie conocía nada sobre de su persona, sólo su nombre SIXTO RODRIGUEZ y su cara, que aparecía en su primer disco Cold Fact.

Ya paro aquí, no quiero destriparlo. Pero os lo recomiendo mucho mucho si aun no habéis ido a verlo.



El tema es que yo desde el sábado no paro de tararear los dos temazos que más me gustan...
GRABADOS A FUEGO.







9 comentarios:

  1. Buenísimo el documental y las canciones de Rodriguez, yo también soy fan!! :)))

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  2. tiene buena pinta, no lo conocía...Un besín a Gus? Ya te da la pata? ;)

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    Respuestas
    1. Si, sabe dar la patita y alguna cosita mas :). Te animo a ver el documental seguro q no t decepciona.

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  3. Y yo aun sin escucharlo, me da que me va a gustar, ese rollete Dylan siempre esta bien, y si no que se lo digan a Bruce Springsteen

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  4. Te pasa lo que a mi, lo que hay ahora es bazofia literal. En el coche siempre escucho 'oldies', rollo M80, Onda Melodía... por lo menos ponen temas de los 60-70-80, incluso 90, más de mi época, en plan indie, que también me encanta.
    No conocía a Sixto Rodríguez, suena realmente bien.
    Un besote y feliz finde!

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  5. El documental lo veo seguro! Gracias Begona!

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  6. Estoy contigo Beguito, merece la pena verlo y darte cuenta que la magia sigue existiendo. Gracias por la recomendación!!
    Besitos,
    Pau

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  7. La verdad es que ya no se hace música como la de antes y hay que ver qué bien sienta hacer "descubrimientos" musicales.
    Besos!!

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