23 abr. 2014

París, muy despacito. 11 maneras de vivirlo.


Habían pasado casi dos años desde que no nos pegábamos un viaje en condiciones.
RARO NOS SONABA. Siempre fuimos de los que nos gastamos hasta los últimos cuartos en volar a donde nos dieran.

Estancias de amigos en el extranjero eran la excusa perfecta. Nuestra check-list de próximos destino estaba bien actualizada, discutida y cuidadosamente dividida en dos apartados. Uno, para destinos de escapada de finde o puentes. Dos, los más ambiciosos, para los que se requiere ahorrar meses y meses, con extenso mar de por medio.


Mucha boda en los últimos tiempos y poco consentirnos a falta de liquidez. PRETEXTOS A LOS QUE HEMOS PUESTO FIN. Y no porque desaparezcan, no.
Simplemente decidimos tirarnos por la ventana, aniquilarnos de nuestras vida y SALIR DE VIAJE porque si no nunca lo haríamos.

Ya conocíamos Paris de otras ocasiones. Nunca juntos. Separados, por viaje de trabajo, con familia, en un viaje de fin de curso.
Por eso, la idea no era darse el palizón de ver y ver. No íbamos con hambre de eso, si no de simplemente disfrutar...





No deseo contaros al detalle estos días, sólo daros algunos apuntes de CÓMO DISFRUTAR PARIS TRANQUILAMENTE Y SIN PRISAS, si es que en alguna ocasión os planteáis el viaje como lo hice yo:


1.   Percibir ese olor del Metro tan característico.
Volver atrás en el tiempo, a los once y a mi primera visita con mis padres y hermanos.
Tan atónita estaba de que el tren llegara al andén por el lado contrario al que entra en Madrid...



2.  Tirarse a la bartola en el césped de la subida al Sacre Coeur. 
Escuchar guitarras de fondo mientras observas regueros de gente subir y bajar las escaleras. Recrearse con los modelitos de dos parisinas que petipuestas se dejan ver.




3.  Comer o cenar en Le Coupe-Chou.
Romantiqueo con toques rústicos, música clásica de fondo y comida de rechupete.
Como buena fan del huevo, disfrute infinitamente de esta cazuelita.
Bendita recomendación de mi amiga Adis.




4.  Alquilar una bici y dar un paseo al lado del Sena.
Paris es una ciudad sin demasiadas cuestas, por lo que los paseos son perfectos.
Nos encantó el sistema de alquiler de Velib, super económico y práctico. Puedes coger una bici en cualquiera de los puntos distribuidos estratégicamente por toda la ciudad y dejarlo en otro cualquiera. Además, existe una aplicación de móvil a través de la cual puedes consultar los puntos y las bicis disponibles en cada uno de ellos.



5.  Hacerse con unas preciosas láminas de pintura en la tienda del Musée d'Orsay.
Ya he redecorado mi despachito con ellas.




6.  Conseguir una silla libre en los Jardines de Luxemburgo y dormir la siesta al sol. 




7.  Vivir la auténtica noche parisina en L'Alimentacion Générale.
Música en directo con ambiente chulo.
Me encantó la zona de Républic en la que está ubicada. La Calle Oberkampf tiene bares y restaurantes increíbles.



8.  Curiosear y probarse algún vestidito en algunas de las tiendas de ropa vintage del Barrio Judio o Barrio Gay.


Crímenes de la moda

9.  Probar millones de quesos en una tienda especializada y escoger los tres mejores para regalar.


localnomad.com

10.  Disfrutar de vistazas de la ciudad desde la torre de Montparnasse.



11.  Requerernos y consentirnos.



8 comentarios:

  1. que buena guía de París, y que envidia. Yo todavía no lo conozco, es una visita pendiente para este an-o!!! Seguiré tus recomendaciones, me encantan las fotos!!

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    1. Oh si Pepa, cuando tenga ocasión no te pierdas esta ciudad!!

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  2. madre mía, como tengo yo pocas ganas de conocer París... con este post me las has aumentado hasta el infinito y más allá!!! que maravilla!

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  3. Qué bonito viaje!! me ha encantado el post!!

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