De reencontrarse: Piedras de toque II

Piedras de Toque. La Algameca

…las campanas de la iglesia de al lado de casa. Las espigas de esparto del Molinete cuando el viento fuerte las menea. La voz de mamá al otro lado del teléfono. Bañarme en La Algameca sin que los pies toquen el fondo. «El temor de un hombre sabio«. Elegir pendientes nuevos para el próximo look bodil. El camarero que dice buenos días. El basurero que adora a Sam. Quedarme bizca con las rayas de mi mesita. Los lunes de Juego de Tronos. Tu foto de crío. El puerto a las 8.30h. Un regalo de cumple adelantado por una buena causa. Una velada de misterio en Villa Esperanza. Disfrazarnos juntos por primera vez. Fantasear con una libreta nueva para comenzar el Bullet Journal. El olor de la ropa limpia al sacar la lavadora. «La delicadeza» y las etapas del duelo. Pechugas de pollo y gazpacho casero para acompañar la guardia. Mónica Fusté y la autoexigencia. Un paquete sorpresa que lleva dentro todo el amor del mundo junto en forma de libro. Dos perros jugando en el césped. Oír una canción bonita en un bar al pasar. Una dedicatoria de Lucia Be a distancia para alegrar un mal día. Las amigas que son hermanas y que se hacen escuchar…


Esparto El Molinete

Últimamente he estado demasiado rígida y enumerar por escrito lo que me hace feliz es una buena manera de soltarme. Soltarme es consentirme. Consentirme es fluir. Fluir es reencontrarme. Reencontrarme es seguir caminando.
Allá vamos.
La vida es una verbena Lucia Be

12 Comments

  1. Hola. efectivamente la vida es una verdadera verbena con letras felices y menos alegres… de todo un poco… me gusta leer tus situaciones de la vida cotidiana que te aporta felicidad… como esa sensación de estrenar una libreta, el olor a ropa limpia… y podía seguir con tu lista… tenemos que apreciar y valorar las pequeñas cosas de nuestro día a día… seguimos en contacto

    • Al hombre le alegra el dia jeje. Lo que pasa es que ahora que el perro ve a un hombre con el mismo uniforme se cree que es su amigo el basurero y se tira como loco a saludarles. A veces le hacen caso al pobre, otras no.

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