Pensamientos Flash: Señales

Casas Calle Roma Madrid

¿Cómo va esa semana? Además de por otras cositas, hoy estoy la mar de contenta porque estoy cogiendo ritmo con el blog. Buena parte de culpa la tiene el haber empezado a formar parte de la red de blog de Netisimmas. Entre nosotras nos animamos, enriquecemos y ayudamos.
Continuando con el hábito de “cazar” ideas y reflexiones hoy lanzo otra entrega de Pensamientos Flash. Esta vez van muy encaminados a un nuevo cambio en mi vida que ya tanteé hace unos meses pero que ya por fin he hecho realidad:
1. Creo que a veces es necesario nadar a contracorriente para darte de una vez cuenta de que en realidad ese no es tu camino. De que el gasto de energía es tal que no merece lo bueno que te pueda aportar, quemar todos los cartuchos, dejar que la llamar de la vela termine con la cera. Aceptar que no te renueven un contrato como una gran noticia para hacer lo que en realidad siempre has querido pero que no te atrevías.
He decidido dar a mi momento lo que no paraba de pedirme a gritos porque por fin estoy preparada para escuchar. Estoy respondiendo a las señales que me está poniendo por delante, pequeños grandes detalles que como flechas me indican la dirección para ceder a mis deseos, no a mis miedos y no sentirme culpable por ello. 
Mini recompensas como sucesos que me favorecen, personas que me dan buen rollo y algún que otro hallazgo que cargan mi mochila de energía positiva para sumergirme en el mundo del autónomo. Pues eso, señales.

La de hoy ha sido volver a pasar al lado de estas casitas de la Calle Roma de Madrid. Di con ellas la primera vez por casualidad hace 10 días cuando después de firmar mi finiquito iba a casa de mi prima. Me encantan porque además de bellísimas, han desafiado al paso del tiempo y a la transformación del barrio. Además, me recuerdan un poco a la casa de mis abuelos. 
Lo gracioso es que sin saberlo, hoy justo he acabado en la oficina de la Seguridad Social que hay al lado para darme de alta en autónomos. Y claro, me he dicho a mí misma que seguro que eran mi conejo blanco y un signo claro de voy por buen camino…
Casas Calle Roma Madrid
2. A veces pienso que es heladora la capacidad que tenemos los madrileños de ignorarnos los unos a los otros mientras viajamos en transporte público. También es verdad que no te vas a poner a entablar conversación con todo el mundo, pero seguro que hay un punto medio que me apetece mantener y que se aleja de la frialdad que en la mayoría de los casos se apodera de los que vivimos en las grandes ciudades.
Resulta que mientras viajaba en metro (y sí, justo el mismo día que iba a cerrar los papeles del trabajo y que me encontré con las casitas de la calle Roma), entró una señora de pelo blanco a la que traté de ceder el asiento. Yo estaba inmersa en una impulsiva escritura de ideas en mi libreta amarilla y al subir los ojos la miré sobresaltada por no haberme dado cuenta antes de que allí estaba. Ella me puso la mano en el hombro con fuerza como evitando que me levantara y me aseguró que se bajaba en la siguiente parada. Yo le contesté que más le valía porque si no se lo cedería de nuevo. Entre risas me dijo que desde que no se teñía todo el mundo le quería ceder el sitio. Una parada más tarde efectivamente se bajo y nos despedimos sonriendo.
Me dejó una agradable sensación de calidez entre tanto invierno que llenaba el vagón.    
3.  Madurando he aprendido a comprender los movimientos de los flujos de creatividad. Sacarles el máximo partido cuando están, jugar a propiciarlos cuando parecen que se esconden pero en realidad están a la vuelta de la esquina, pero también aceptar sus silencios si por un tiempo te dejan. Nadie es fructífero el cien por cien de su tiempo. El barbecho es una gran inversión.
Respetar sus y tus tiempos es muy importante. La hoja en blanco es un momento de reflexión, de observar a tu alrededor, quizás dejar el modo activo y pasar al pasivo por un tiempo.
Mis últimos meses de trabajo en una agencia de comunicación han sido ese momento de reposo mental que requería para coger las energías necesarias para empezar a ejercer oficialmente por mi cuenta servicios de comunicación a medida a emprendedores.

6 Comments

  1. Tus palabras transmiten una gran positividad. No sé en qué consiste realmente tu nuevo trabajo, pero seguro que te va a ir genial. Todas las señales van en ese camino. Me gustó lo de seguir al "conejo blanco", me fijaré más a partir de ahora, jajajaj… Te deseo toda la suerte del mundo. Un besico ♥♥

    • Hola! Gracias!!! Me voy a dedicar a la comunicación a medida para emprendedores. Ya llevo un tiempo haciendo mis pinitos pero nunca acababa de oficializarlo y hacer las cosas serias. A ver si así acabo de asentarlo. UN abrazo

    • Gracias Macamen!!! Necesitaré mucha de esa positividad cuando me venga el momento de bajón (estoy segura de que alguno va a llegar, que que soy realista…). Formar parte de Netissima es un gran privilegio y está tomando una gran importancia en nuestras vida ¿verdad? ¡¡Creo que vamos a sacarle mucho jugo!!

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