Limonada casera con moraleja

Limonada casera

Si la vida te da limones, entonces haz limonada“.

Este no es un blog de recetas porque no soy una cocinillas y reconozco que ni siquiera disfruto demasiado en la cocina (aunque tampoco la odio). Cuando me aplico lo hago porque algo tenemos que comer en casa y me gustan las comidas de verdad, quiero que la niña coma adecuadamente y cuido de que a mi marido no se le vaya mucho la mano. Además, últimamente no me va mucho lo de comer, nunca he sido de hambre voraz, pero es que lo de ser madre y comenzar a ser autónoma no deja mucho tiempo para nada, y a mi con los estreses se me cierra el estómago… Comenzar con el subidón del autoempleo, lucha de cada día, consecuente montaña rusa, alguna que otra dificultad, últimamente me ha tenido de bajón. Muchos frentes abiertos profesionales y familiares.

Vamos, que no soy la mejor candidata para un blog de recetas, como comenzaba el párrafo…

¿O sí?

limonesPues hoy va a ser que sí.

Resulta que un amigo querido nos trajo el otro día de su casa de Galicia unos limones hermosos, de esos cuya forma imperfecta delata que son muy de verdad (como él), que van a saber a limón de siempre. Los coloqué en un gran bol de cristal en la cocina de casa a la espera de usarlos como aderezo a comidas. Pero es que eran tantos que entre pitos y flautas se iban a poner malos, así que se me ocurrió hacer una limonada.

Y yo, que últimamente estoy sembrada en eso de hacer metáforas, unir líneas de puntos, hallar coincidencias, pues como que lo vi todo claro. La visión, la explicación, la ocurrencia. Unir conceptos aparentemente sin relación y montarme una historia bonita siempre ha sido lo mío (y ahora le saco aplicación profesional directa), a riesgo de parecer que veces que me monto mi realidad aparte, a mi las cosas me gusta encajarlas así.

Así que muy dispuesta, me tomé el refrán al pie de la letra para exprimir una mala racha y transformarla en una bebida rica, y de paso darle la vuelta a las cosas.

Cáscara de limón

Y aquí es cuando os cuento la receta de verdad, que tampoco tiene mucho misterio…

NECESITARÉIS:

  • 3 limones grandecitos
  • 6 tazas de agua
  • Azúcar al gusto
  • Colador
  • Licuadora

LOS PASOS:

Pelé los limones, les quité las pepitas, los toceé y metí en la licuadora. Añadí el agua y el azúcar. Licué a todo trapo. Probé y añadí un pelín de azúcar, aunque no demasiada para no quitarle la potencia al limón. Colé la mezcla y la metí en la nevera, porque fría es cuando está más rica.

Limonada casera

Mientras pelaba los limones recordé cuando era pequeña y trataba de pelar la fruta sin romper la cáscara, de tal manera que resultara una espiral con la monda. Casi nunca lo conseguía, porque normalmente lo hacía con melocotones y su piel es más blandita, pero mi abuelo lo hacía de 10. Yo miraba fascinada el resultado y me maravillaba que algo tan extraordinario surgiera de algo cotidiano y sencillo. Con estos limones no me costó nada conseguirlo, porque además su cáscara era gorda y muy sólida.

Cuando terminé disfruté al colocar la monda al lado del limón y fotografiarlos juntos, como dos estadios diferentes en los que está la fruta sobre el fondo de madera de la encimera. Todo me pareció tan estético y equilibrado que me recree sacando fotos. Como exprimiendo la sencillez del limón para sacar el zumo de la belleza de los colores, texturas, perspectivas.

A mediodía disfrutamos de una bebida sana, refrescante y muy natural. Pero para mi, la verdadera limonada de esa mañana fue volver a dar con esa visión artística de lo cotidiano, la de la infancia, la que a veces olvidamos entre prisas y exigencias. La que tan bien viene en los trabajos más creativos y para volver a darle sentido al camino que has emprendido.

Limonada casera

PD: Si estáis leyendo este post os habréis dado cuenta de que ¡he cambiado el diseño del blog!

Se debe a que he migrado de la plataforma blogger a la de wordpress, por lo que he aprovechado para darle una vuelta a ciertos toques del diseño. Aunque he tratado de que el blog conservara la misma identidad estética que tenía anteriormente, me apetecía incluir algunos detalles nuevos sobre el logo y la estructura en general (aunque aun quedan flequillos que terminar).

One Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *