4 muebles fetiche restaurados por Marta J´Habité

 

Lo que más me aporta de pertenecer a una red de blog es sin duda LAS PERSONAS, que como en la mayoría de las buenas experiencias de la vida siempre son la clave, ¿verdad? Hacer comunidad en Netisimmas en una de las cosas que más satisfacción me está dando últimamente, compartir intereses, dar con inspiración e impulso personal y profesional.

Respecto a lo personal, estos últimos meses no he tenido más remedio que aparcar una de las aficiones que más me llenan: la restauración y recuperación de muebles. He publicado mucho de lo que he hecho en el pasado, pero es que ser mamá, dueña de Sam, y estarse abriendo camino en el mundo de la Comunicación a medida para empresarios no me ha dejado mucho hueco en la agenda. Aunque si lo hay en mi mente. Muchas ideas y proyectos nuevos, entre los que está la transformación de la mesa y sillas de comedor.

Gracias a Marta de J´Habité estas ganas e impulso está volviendo….

Ella es una de las personas que he encontrado en esta comunidad de mujeres y bloggers, con la que concretamente comparto al amor por devolver a la vida piezas antiguas, desechadas o heredadas, dándoles un nuevo look y revalorizándolas gracias a un buen trabajo. Va varios pasos por delante de servidora en lo que respecta a técnicas y trayectoria, pero lo que si que creo que es común es ese hambre por readaptar exprimiendo el potencial  de esos trozos de madera que consideramos joyas.

Iba a hablarme de las técnicas de restauración con las que más familiarizada estaba, y le pedí que me mandara fotos de sus propios muebles restaurados. Entonces vi estas maravillas y me pareció que era mucho más interesante que ella misma contara qué había hecho y qué técnicas ha utilizado para conseguir estos resultados en una selección de sus 4 muebles fetiche.

 

¿Os apetece verlos y conocer los detalles directamente de la boca de Marta?

 

Taquillón gris restaurado

Taquillón gris restaurado

El taquillón gris:

Reconozco que en mi mueble preferido y al que le dediqué muchas horas una vez rescatado del centro reto en el que lo encontré. Lo mejor es que es de una buena madera, sin contrachapados y buenos acabados.

En realidad lo que quería era simplemente decaparlo, pero al ver que su madera seguía siendo excesivamente oscura y rojiza, decidí aplicar diferentes capas de pintura, dejando en la parte superior del mueble la madera original bien decapada y protegida con cera para poder disfrutar igualmente de su bonita vida interior.

Una vez decapado todo el mueble y aplicada la lanilla de acero, le día con pincel seco una capa de blanco roto, nunca cubriendo la totalidad del mueble ni creando una capa excesivamente gruesa. Ya seca, le di una capa de azul claro, aplicando aún menos que la capa anterior. Por último una capa de gris claro a brochazos secos por donde me interesaba destacarlo más. Cuando se secó, lijé las partes en las que quería que las capas inferiores saliesen a la luz pero no en exceso, de una manera sutil para darle más calidad cromática .

Finalmente apliqué cera transparente y oscura en algunas zonas para enfatizar más su aspecto envejecido y listo. Un taquillón al que le doy amor eterno lo mismo que él a mi deco.

 

Bureau de rayas restaurado

Bureau de rayas restaurado

El bureau de rayas:

Simplemente limpié el mueble y pinté las zonas que me interesaban para darle más luz al mueble. Zonas bien cubiertas de pintura que más tarde y una vez secas empecé a decapar con una lija estratégicamente en las zonas que me interesaban.

La elección de la lija depende de la intensidad del decapado que queramos darle. en mi caso solo usé un color, ya que al decapar se veía parte de la madera del fondo. También se puede hacer con otra capa de color diferente en el fondo, pero me interesaba más así para no sobrecargar el mueble.

Vitrina de madera y azul restaurada

Vitrina de madera y azul restaurada

Vitrina de madera y azul restaurada

Mesa de centro de madera

La vitrina y mesa de centro bicolor:

Es estos dos muebles he utilizado la misma técnica.

Primero he limpiado bien el mueble y decaparlo con un decapante químico, preferiblemente el que tiene formato más denso, ya que el líquido para superficies verticales es muy engorroso. Según el grosor de la capa de barniz que tenga el mueble esperamos más o menos tiempo a que actúe. Yo este lo aplico con una brocha y sumamente importante estar en un sitio ventilado, SUPER SUPER IMPORTANTE. Quitamos el decapante con una espátula, teniendo cuidado de no dañar la madera. Según lo vamos retirando apreciaremos si nos hará falta aplicar otra capa de decapante o no.

Después de esto se limpia y retiramos los restos con una lanilla de acero de nº.000 aprox.  Sobretodo lo que tenemos que tener en cuenta es no dañar la madera, por eso lo hacemos con decapante y no lija.

Finalmente opté por pintar algunas zonas del mueble para darle la personalidad que quería y que iba con la decoración de mi casa.

La pintura que usé fue una pintura a la tiza, con una brocha adecuada (siempre es bueno invertir en una buena brocha), ya que esto hará que no nos queden a la vista los brochazos, que queda un poco feo. Con el pincel seco, brochazos largos y varias capas, ¡y voilá!

Una vez bien seco aplico la cera para proteger el mueble, que se puede dar con un trapito o una brocha, y con la ayuda de un secador la extenderemos más fácilmente a la vez que aprovechamos más la cera.

 


Marta Besada J´Habité

Marta es licenciada en Bellas Artes y miembro de Netisimmas red de blogs, en el que cada semana nos fascina con las últimas tendencias en decoración y truquillos para darle a la casa una vuelta. Madre de dos niñas, artista plástica y fan hasta la médula de los rastrillos y las antigüedades.


 

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