Prepararse para la llegada del segundo hijo

llegada del segundo hijo

 

¿Qué es más trascendente, la llegada del primer o del segundo hijo a una pareja? El debate está servido…

Desde que me enteré que estaba embarazada y sumaríamos uno más a la unidad familiar he escuchado argumentos de peso en ambas direcciones. Pero como yo aun no he experimentado ambas situaciones no puedo inclinarme por una de ellas.

Lo que es claro es que para nada tomo a la ligera este cambio que nos llega en unos días. Un inminente parto y nuevo bebé en casa siempre emociona e impresiona, por mucho que ya hayas tenido ya otro niño. O quizás, también sea precisamente por eso, porque sabes la de cosas que implica y toda la energía que necesitas destinar a este momento. Sumado a que hay que compatibilizarlo a la crianza de una niña de dos años, reconozco que me impone un poco.

Por eso, estoy tratando de reunir todos los recursos posibles para estar preparada. He pensado que si los compartía por aquí quizás hasta hacía copio de alguno más que queráis darme…

 

1. Pensar en la experiencia del parto con mentalidad positiva.

Independientemente de que tu experiencias previas hayan sido buenas o malas, nunca sabes lo que te va a tocar… Pero ir tranquila y con confianza de que todo va a ir bien y estarás en las mejores manos posibles seguro que influye para bien.

Hace unas semanas ya que os contaba en el blog de la Dra. Morales que había escogido seguir mi embarazo por sanidad pública y privada, pero que para el parto iría a hospital de la Seguridad Social. Con Emma hice lo mismo y en todo momento me sentí segura y con el respaldo de los mejores profesionales.

 

2. Preparar al hermano mayor con tiempo.

He recibido varias pautas sobre ello de amigos y familiares con experiencia, de la guardería a la que llevamos a la peque, y en el curso de preparación al parto. ¡Todas muy apropiadas y varias! Pero debido a que nuestra hija aun es un poco pequeña para detenernos en explicaciones más elaboradas sobre la llegada de una hermanita (quizás más apropiadas para niños algo más mayores), nos hemos centrado en las siguientes:

  • Introducir con mucho margen nuevas rutinas o abandonar hábitos, como por ejemplo quitar el chupete y pasar a dormir a la cama. Nos contaron que era muy importante espaciar estos cambios respecto al nacimiento del nuevo bebé, con el objetivo de que a Emma no se le juntaran muchas cosas de golpe. Tener que asimilar la llegada de un nuevo miembro ya es algo lo suficientemente fuerte. Esperaremos al verano para empezar con el orinal.
  • Aunque aun sea pequeña para comprender a la perfección lo que es un hermano y un embarazo, nosotros hemos preferido empezar a repetirle que en mi tripa hay un bebé y que será su hermanita. Nos hemos interesado mucho en que vea a otros bebés, que los observe en nuestros brazos e inculcarle el sentimiento de amor y ternura hacia ellos.
  • Fantaseamos mucho con el momento en el que presentemos a las dos hermanas. Deseamos que venga cuanto antes al hospital y puedan conocerse. Ese día pensamos darle un regalo muy especial de parte de su hermana y cargar el momento de mucha positividad para que lo asimile como una experiencia muy positiva.
  • Lucharemos con conservar las rutinas a las que está acostumbrada para que no perciba la llegada del bebé como un menoscabo. Además, muchas personas nos han recomendado que reservemos algunos momentos para destinar en exclusiva al hermano mayor y seguir haciéndole sentir especial.

 

3. Prever con quién dejaremos a nuestra hija cuando tengamos que ir al hospital.

Saber cómo vas proceder en el momento en el que tengas  que acudir de urgencias a dar a luz de nuevo me da tranquilidad. Tenerlo hablado con las personas que se va a encargar de nuestra hija, saber que estará perfectamente atendida mientras nosotros estemos fuera me ayuda a centrarme más en el momento que nos llega. Se que ella, aunque nos eche de menos, se sentirá bien y podrá seguir con su guardería y otras actividades.

 

4. Confiar en mi experiencia como madre para gestionar un posible Baby Blues en el post parto.

No disfrutar, estar demasiado bloqueada y sobrepasada… Reconozco que los 15 días posteriores al nacimiento de Emma fueron un poco duros y durante unos meses sentí mucho miedo de que me volviera a sucederme lo mismo esta vez.

Hace unas semanas publicaba un post de colaboración son Sara de Tábula Rasa en la que nos explicaba sobre la diferencia que hay entre una depresión post parto y el Baby Blues, además de darnos algunos consejos para afrontar la situación.  Y es que es muy importante distinguir perfectamente uno de otro, porque una depresión va más allá de sentirte un poco flojita un tiempo. Necesita ser diagnosticada y tratada en condiciones. Igualmente de importante es ser consciente de que tras el parto es posible que nos sintamos mal debido a la gran carga emocional y física a la que nos sometemos, pero que en principio no va a ir más allá de unos días.

 

5. Reorganizar rutinas y confiar más en la calidad que en la cantidad del tiempo destinado.

Asumir que al principio no vamos a llegar a lo que estamos acostumbrados, que es posible que la casa sea un poco caos pero que a pesar de todo conseguiremos domar la situación… Es algo que me cuesta especialmente porque odio el desorden y la anarquía doméstica, pero creo que no hay más remedio que tratar de interiorizarlo. Además, voy a tomar en serio la regla de oro de la calidad para no sentirme demasiado culpable cuando tenga que repartir atenciones.

 

6. Mimarme en el post parto, ¡para no sentirme cual trapo!

Me he propuesto cuidar lo más posible mi imagen, porque para mi es importante verme bien para sentirme algo mejor, sobre todo cuando estás algo baja de moral. Voy a darle especial atención a la ropa, la cara y el pelo. Ya me he comprado un par de prendas monas que reservo para estrenar en mi salida del hospital y durante los primeros paseos.

 

7. Inspirarme en la experiencia de otros padres.

Si otros lo han conseguido, ¡nosotros también podemos lograrlo! Tener muy en mente que todas las familias pasan por lo mismo cuando llega este momento, que evidentemente no todos somos iguales, pero que todo el mundo lo acaba controlando. Acordarme especialmente de felices familias numerosas como las de Why not twelve y Father of daugthers, además de mi listado de 10 mamás conciliadoras referentes en las que siempre me inspiro.

 

3 Comments

  1. Maria

    Hola!tranquila..todo va a ir bien seguro, quizas lo menos bueno para mi fue que ya sabía a donde iba…pero los segundos hijos se disfrutan igual, ya vas sobre rodado!enhorabuena!

  2. Antes de nada: te deseo que todo vaya genial! Me ha parecido super interesante esta entrada, me ha dado mucho que pensar y reflexionar. Estoy de acuerdo contigo, mímate y déjate mimar mucho esos días (y siempre!). Menuda familia sensacional ya tienes 🙂

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